Entrevista a Marta Alonso Pila, especialista en terapias ecuestres y discapacidad

“Se potencia el sentido de la normalidad porque a los animales no les importa la movilidad reducida de las personas, sólo que éstas estén emocionalmente estables o en armonía, y que haya una conexión de alma a alma”.

Fotografías

19/10/2020 (COCEMFE Sevilla)

Marta Alonso Pila es psicóloga especialista en Terapias Ecuestres e Intervenciones con personas con Trastornos del Espectro del Autismo (TEA), y fundadora de la Asociación EquiTEA, entidad miembro de la Federación Provincial de Asociaciones de Personas con Discapacidad Física y Orgánica de Sevilla (COCEMFE Sevilla), a la que ha concedido una entrevista. La profesional reconoce en ella que, desde pequeña, siempre ha sentido una gran inquietud por las injusticias sociales y, aunque su entorno siempre le ha dicho que no podía cambiar el mundo, Marta estaba dispuesta a dedicar su vida a mejorar la de los demás.

Comenzó su formación universitaria matriculándose en la carrera de psicología e intentó unir su pasión por los animales con las personas con Trastornos del Espectro Autista (TEA), por las cuales se interesó durante sus prácticas en la Asociación Autismo Sevilla, y posteriormente, se especializó en ello. Fue leyendo una revista cuando vio la palabra “equinoterapia”, y comenzó a buscar toda la información relacionada, al mismo tiempo que ideaba una forma de unirlo con las personas con discapacidad. Y así, con la ayuda de la entidad, decidió crear un centro de terapias ecuestres para personas con discapacidad, sobre todo intelectual.

Actualmente, Marta Alonso se encuentra realizando un doctorado con David Saldaña, eminencia en investigación del autismo en Europa, para demostrar los beneficios que las terapias ecuestres aportan al desarrollo de las personas con TEA. Al mismo tiempo, trabaja en la Asociación EquiTEA, en el Club Hípico Zaudín de Mairena del Aljarafe (Sevilla), llevando a cabo este tipo de terapias, que ya cuentan con unas 52 familias que recurren a ellas todas las semanas desde hace ocho años. Además, la participación de voluntariado es muy alta, siendo en su gran mayoría, estudiantes en prácticas de la Universidad de Sevilla.

El objetivo de EquiTEA es el desarrollo positivo integral y la mejora de la calidad de vida de los/as pacientes que la constituyen. Cuando recibe a los/as niños/as, se realiza una evaluación de todos los aspectos de sus vidas, para proporcionarles la terapia más personalizada posible. Esta mejora también se produce en la vida de las familias de estas personas, ya que se sienten orgullosas de ver cómo sus hijos/as son capaces de realizar una actividad tan compleja como es manejar un animal de esa magnitud. Además, es agradable compartir ese tiempo en familia, llevando a cabo una actividad lúdica al aire libre como es la equitación.

Otro de los objetivos que persigue la asociación es que los/as pacientes puedan hacer deporte de forma adaptada, ya que así potencian la autoestima, el autoconcepto y el sentido del logro. No es una tarea fácil puesto que requiere de mucha concentración para los/as niños/as, los/as cuales deben estar los 45 minutos que dura cada sesión, presentes en el aquí y el ahora. Ellos/as se esfuerzan mucho, porque la idea de montar a caballo sin la ayuda del profesorado es algo que les motiva, y sin concentración, no podrían hacerlo.

El método que se lleva a cabo para realizar las terapias a personas con discapacidad, es el llamado ‘Teach’. Se trata de un tipo de enseñanza estructurada, una técnica de intervención específica para personas con autismo, aunque sirve para todo tipo de personas con discapacidad, tanto intelectual como física.

Primero, se tiene en cuenta el interés del/la niño/a por los caballos; luego, se usan apoyos visuales; después se dividen por secciones las actividades y se crea una rutina de actividades, con algunas novedades para flexibilizar la conducta, que es lo que las personas con autismo necesitan; y en último lugar, se intenta que participen las familias, porque para ellas es complicado ser cuidadoras, sobre todo cuando se trata de ciertos tipos de trastornos, como trastornos conductuales.

Beneficios de las terapias con caballos

Las terapias tienen múltiples beneficios a diferentes niveles. Entre ellos, en el lenguaje, ya que ayuda a que niños/as con problemas de comunicación, comiencen a desarrollar esa capacidad poco a poco.

El proceso que se lleva a cabo en cada terapia es muy completo, con diversas acciones como sacar al caballo del box y cepillarlo con diferentes utensilios (casqueta, bruza, cepillo y peine). Con ello, se trabaja la psicomotricidad fina y gruesa, ya que se usan las dos manos y se realizan movimientos de arriba a abajo. En este proceso, la oxitocina tiene mucha importancia, ya que es la hormona que establece el vínculo.

Posteriormente, se pone la montura y el bocado al caballo, y se monta. Este ejercicio presenta múltiples beneficios, ya que los impulsos recibidos a nivel físico inciden en todos los sistemas del cuerpo, principalmente, en el motor. Además, se ha estudiado que la marcha del caballo realiza modificaciones cerebrales porque el cuerpo cree que está caminando, potenciando el equilibrio y la coordinación, sobre todo óculo-manual.

El digestivo también se activa porque el caminar del caballo tiene un paso tridimensional, semejante a la marcha humana, activando la peristalsis de los intestinos.

Incluso el entorno ayuda al proceso terapéutico que se lleva a cabo, ya que estar en el campo, recibir aire puro y tomar el sol ayuda a la reducción de la presión sanguínea, así como a liberar hormonas de la felicidad, serotonina y endorfina. Por lo que, montar a caballo también influye en el sistema inmunológico y en amortiguar el estrés.

Por otro lado, el sistema circulatorio también se beneficia al realizar ejercicio físico y aeróbico; y se fortalece el sistema respiratorio trabajando una correcta postura que permite la apertura del diafragma.

Además, “se potencia el sentido de la normalidad porque a los animales no les importa la movilidad reducida de las personas, sólo que éstas estén emocionalmente estables o en armonía, y que haya una conexión de alma a alma”.

Cuando los/as niños/as se bajan del caballo, le dan de comer para agradecerle el haberlos/as acompañado en la terapia. El vínculo entre los caballos y ellos/as es impresionante, ya que cada uno conoce los nombres de los equinos y saben diferenciarlos. “Se ha demostrado que niños/as que llegan a este club con problemas de conducta, consiguen aplacar su ira, e incluso, superar miedos internos”.

Los caballos son animales familiares que viven en manada y se comunican con el lenguaje no verbal. Son buenos lectores de los gestos y de la expresión emocional. Tienen un olfato muy desarrollado y sienten si la persona segrega cortisol y adrenalina, que surgen en un estado de nerviosismo o estrés. Aquí se puede observar el gran esfuerzo que realizan los/as niños/as para poder montar a caballo, puesto que, si el animal observa que la persona está nerviosa, se dificulta la práctica.

Por su parte, los/as monitores/as de este club llevan a cabo las sesiones y fomentan la realización de actividades educativas, como distinción de emociones o asociación de colores, mientras los/as niños/as se encuentran sobre el caballo. Además de ejercicios físicos para trabajar la tonicidad muscular y la elasticidad.

“Todos estos beneficios hacen que los/as niños/as deseen que llegue el momento de montar a caballo, porque pueden relajarse y disfrutar mientras realizan la terapia”.

Esta entrevista se enmarca en las acciones realizadas dentro del programa ‘Mueve-t’ de la convocatoria 2019, financiado por la Consejería de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación de la Junta de Andalucía.